Temperamento flemático y tendencias sexuales. Primera parte.

22.08.2021

Por: Mariano Cañizares Parrado.

La característica más admirable de este tempe­ramento es el buen humor, hasta en los tiempos difíciles. Sus narrativas son calmadas y naturales, lo que provoca con mucha facilidad un chiste im­perturbable. Es decir, todos los que lo escuchan, hablando popularmente, se "matan" de la risa, mientras él aparece inmutable.

Se ríen hasta de sus desgracias, en las cuales disfrutan la mala suerte. Parecieran ser pesimis­tas, pero es todo lo contrario. Aparentan estar cu­biertos por la esperanza del fracaso, el cual reciben como algo absolutamente natural.

Reconocen con estoicismo su falta de energía y se alegran de ello, porque ciertamente les provocan felicidad. Si los empujan o les gritan por su lenti­tud, las frases más comunes son: "Por qué tanto apuro". "Todo está bajo control". "Te vas a enfermar del sistema nervioso". "Tranquilo, no se desespere, que todo llega a su tiempo". "Nos sobra tiempo para llegar"...

Es muy difícil hacerlos cambiar de parecer en cualquier esfera de interacción humana. Ellos son como son y nada más. Una frase posible de ajustar a este temperamento, la escribí en un poema para mi señora. Titulado: "Soy como soy"; donde le dije: Te quiero sin sacrificios, porque nunca me has pe­dido ser diferente a como me conociste.

Se burlan permanentemente de las falencias de los otros temperamentos. Utilizando cada uno de los errores ajenos, para a través de una sátira sana y agradable, ridiculizar a quienes intentan criti­carlos, lo cual logran con una maestría imposible de superar. Sencillamente, porque lo hacen con la más auténtica naturalidad.

Es más fácil ponerle reversa a un avión en pleno vuelo, que interrumpir la serenidad de un flemá­tico. Sin margen de error, debemos conformarnos con reconocer que es el más simpático y atractivo de todos los temperamentos, y cuando tienen mala relación con alguien, sin dudas de ninguna naturaleza, es por­que el otro es malo.

Es mucho más cómodo llevarse bien con ellos que contradecirlos, porque utilizan con mucha fre­cuencia la defensa perceptual ante la hostilidad, evitando la inestabilidad probable, que pueda pro­vocar sensibilizarse con algún estímulo psicotrau­matizante del medio en que interactúan. Son como las tortugas. Cuando todo se pone difícil, introdu­cen la cabeza y las patas para el interior del cara­pacho, hasta que pase la tormenta.

Cada acontecimiento de la vida, es para un fle­mático, una humilde y sabia enseñanza, la cual ha sido puesta en su camino, para evitar conflictos y frustraciones.

Disfrutan el bullicio, tanto como el silencio ab­soluto. En ambos encuentran los mejores consejos.

Les gusta que los amen y saben amar, pero ja­más permitirán que un sentimiento, por muy fuer­te que sea, se convierta en un estado pasional. Son portadores de una excelente capacidad autorregu­ladora de la personalidad ante las emociones que puedan desestabilizarlos. Viven la vida como un privilegio de la naturaleza, no como un sacrificio de subsistencia.

Lo bello es para ellos un constante disfrute y lo feo lo perciben como un motivo para desternillar­se de la risa. Son burlones pero agradables, por­que sus alegrías tienen la capacidad del contagio y cuando menos lo pensamos, aunque no comparta­mos la actitud asumida por ellos, sin darnos cuen­ta estamos sonriendo.

Les sobran las buenas amistades, llegando a cultivar amigos que los siguen incondicionalmente a cualquier parte.

Como hijos son tan cómicos, curiosos y carismá­ticos, que los padres se sienten premiados con un regalo divino.

Como trabajadores, son dados a mantener la co­hesión en el colectivo laboral, al cual les encanta compartir hasta la mesa en el almuerzo, porque el postre será una eterna sonrisa.

Cuando son padres o madres les fascina ser los mejores amigos de sus hijos, quienes en la mayoría de las ocasiones ven en ellos a sus más fieles con­fidentes y consejeros.

Sus principales defectos rondan alrededor de una calma excesiva para todas las cosas, lo cual los convierte en personas perezosas y poco produc­tivas en muchas ocasiones. Asociado a que pierden demasiado tiempo explorando los defectos de quie­nes les rodean, con el fin de reírse de ellos en la más mínima oportunidad.

Aunque alguien pueda ofenderse con sus con­ductas aparentemente pueriles, al final terminan perdonándolos, porque cada día comprueban, que la maldad está totalmente ausente. Sólo han sido víctimas de alguien, que aprecia todo comporta­miento humano y cada minuto de la existencia, como un acto para alcanzar la felicidad y el bienestar.

La capacidad de observación del flemático los dota de aptitudes especiales para la imitación. Tema que utilizan para buscar permanentemente un ambiente ameno a su alrededor. Se ríen hasta de sus propias imperfeccio­nes.

A continuación, tiene la posibilidad de conocerse con más precisión. Sólo debe responder algunas preguntas. Si las contesta con lo primero que le venga a la mente, no dude ni una milésima de segundo. Usted es así.

Cada pregunta que responda con un (SI), le sumará 10 puntos. (A VECES), obtendrá 5 puntos, y los (NO), equivalen a 0 puntos.

  1. Cuando vive una situación estresante extrema. ¿Conserva la calma?
  2. Sin proponérselo conscientemente. ¿Sus expresiones y comportamiento provocan risa en quienes le rodean?
  3. ¿Le parece un absurdo estar apurado por todo?
  4. Aunque los demás quieran hacerlo diferente. ¿Se le ocurriría responder con esta frase: "Soy como soy"?
  5. ¿Se considera usted una persona medio burlona?
  6. A pesar de su aparente pereza. ¿Las demás personas lo siguen sin usted proponérselo?
  7. Cuando a su alrededor hay conflictos descontrolados. ¿Con frecuencia hace chistes para calmar la situación?
  8. Lo feo de la vida. ¿Lo ve como un motivo para desternillarse de la risa?
  9. ¿Le sobran las buenas amistades?
  10. ¿Se considera usted una persona observadora y capaz de darse cuenta de los defectos de otra?

Conserve el resultado de este pequeño test (no cambie su puntuación original). Cuando haya terminado de leerse los 8 tipos de temperamento que publicaré. El de mayor puntuación será su caracterización temperamental, el cual irá acompañando a sus fantasías sexuales. No lo dude. El inconsciente a veces nos traiciona.

Como siempre. Un abrazo para todos y uno para mí, y que Dios nos siga protegiendo.

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