Temperamento colérico y tendencias sexuales. Primera parte.

Por: Mariano Cañizares Parrado.
Éste es uno de los temperamentos que hacen difícil la convivencia. El solo hecho de conocer que sus mejores aptitudes están encaminadas a la política, dirigir en la rama militar, empresas con actividades exigentes de agresividad como: Construcción, agricultura, comercio... Hacen de este temperamento personas prepotentes y arrogantes, con ciertos matices de hipocresía.
Son líderes por naturaleza, pero una vez alcanzado el nivel de dirección deseado, se cumple con total nitidez mi viejo proverbio: Cuando quieras conocer los verdaderos sentimientos de un hombre, dale poder.
Son dinámicos y claros a la hora de tomar una determinación, por muy compleja que sea la situación problemática. Sus constantes éxitos hacen posible que los demás, aunque sientan cierto rechazo ante sus comportamientos, tengan que aceptar estar en presencia de alguien inteligente y emprendedor.
Cada día se alimentan de su valentía, claridad y capacidad en la solución de situaciones imperativas, pero éste es su principal enemigo en las relaciones sociales, porque van formando el hábito de creerse con la facultad de corregirle errores a todos los que le rodean, de una manera fría, carente de sentimientos, por lo que la autosuficiencia autorreconocida es tal, que la pedantería y petulancia los acompañan las 24 horas del día.
Son personas algo inestables, como el producto de una necesidad compulsiva para vivenciar cambios en su vida cotidiana, lo cual hace muy difícil la coexistencia pacífica del hogar y de sus subordinados. Tienen en constante suspenso a todos los que le rodean y como si fuera poco, es muy difícil decirles que no se puede, porque ellos son tan emprendedores y capaces, que en tiempo récord pueden demostrar que sí es posible realizar cualquiera de sus peticiones, aunque parezcan demasiado exigentes, e inclusive absurdas.
El colérico tiene una percepción poco equivocada, no sólo de su realidad, sino con carácter bastante global del mundo en que interactúa. Esta visión futurista hace posible el establecimiento de metas cumplibles, con un matiz inconfundible de liderazgo. Dado esta objetividad, se trata de personas impetuosas, intolerantes ante los errores. Suelen ser groseros, impulsivos y hasta crueles, cuando no se cumplen con efectividad sus mandatos.
En la educación y conducción de la familia son tan exigentes como con cualquier desconocido. Los afectos no influyen en la tolerancia, porque la impaciencia los domina.
El temperamento colérico es pragmático por excelencia. No le importa el sacrificio de otro para alcanzar la meta. Sólo ésta es importante, porque el valor de las cosas no está en los sufrimientos, sino en las consecuencias prácticas de una tarea, donde debe imponerse el criterio de la verdad, en la eficacia de las distintas labores a realizar.
La verdad para ellos no es sinónimo de un hecho real y comprobado. Es mucho más. Sólo es verdadero aquello que funciona. Por ejemplo: Es verdad que contrajo matrimonio, pero si éste no aporta resultados útiles, entonces no es verdadero.
Son oposicionistas genéticamente. En pocas palabras: Para ellos siempre tienen la razón. Cuando se les contradice con cierta frecuencia, tienden a la ira, mostrando en muchas ocasiones, indignación y enojo perdurable. Sobre todo, con aquellos que les hacen ver con claridad en donde están equivocados. Ante la evidencia no reconocida se muestran polemistas y argumentadores. En estos casos les encanta oírse a sí mismos. Por tanto, la verborrea y la verbilocuencia están a la orden del día.
Si por casualidad los defectos son señalados contundentemente, sin posibilidad de interposición por medio del razonamiento lógico, entonces apelan al sarcasmo y a la sátira hiriente, con el fin de ridiculizar a quienes los critican.
A continuación, tiene la posibilidad de conocerse con más precisión. Sólo debe responder algunas preguntas. Si las contesta con lo primero que le venga a la mente, no dude ni una milésima de segundo. Usted es así.
Cada pregunta que responda con un
(SI), le sumará 10 puntos. (A VECES), obtendrá 5 puntos, y los (NO), equivalen
a 0 puntos.
- ¿Cree que le sobra la energía?
- ¿Es algo prepotente?
- ¿Es una persona dominante?
- ¿Es impaciente?
- ¿Se cree sacrificado?
- ¿Es positivista?
- ¿Maneja bien sus mentiras?
- ¿Sabe utilizar la diplomacia para bien propio?
- ¿Se considera con aptitudes para dirigir?
- Cuando hay un diálogo entre muchas personas. ¿Le gusta opinar?
Conserve el resultado de este pequeño test (no cambie su puntuación original). Cuando haya terminado de leerse los 8 tipos de temperamento que publicaré. El de mayor puntuación será su caracterización temperamental, el cual irá acompañando a sus fantasías sexuales. No lo dude. El inconsciente a veces nos traiciona.
Como siempre. Un abrazo para todos
y uno para mí, y que Dios nos siga protegiendo.