Programación del inconsciente. Segunda parte.

Por: Mariano Cañizares Parrado.
Después de alcanzada la auto concentración en el preludio del sueño, estaremos entrando en:
- El Aislamiento mental: No es más que sentirse solo cuando más compañía tenemos, o sentirse acompañado cuando vivimos la más terrible soledad. Es el encuentro con lo deseado por nuestro cuerpo y nuestra mente. Es estar allí donde hemos elegido, ya sea real o creado por la imaginación.
En este estado podrá viajar. Ubicar su cama donde la mente se sienta más complacida. Estando en el lugar elegido comienza:
- La Autosugestión: Es sugerirnos lo que deseamos sentir o experimentar, es viajar, estar donde hemos escogido, sentir con toda intensidad cada una de las sensaciones y percepciones que nuestros órganos sensoriales han elegido, para lograr encontrarse con uno mismo y con lo que desea compartir.
Así estamos en el justo momento para proponernos nuestros ensueños: Repetirnos reiteradamente en qué queremos soñar, e inclusive, proponernos el ensueño con todas sus imágenes, aunque estemos en estado consciente. No se preocupen, que el inconsciente es suficientemente capaz de corregir las imperfecciones de la consciencia y una vez dormido, podrán percibir con claridad las incongruencias y contradicciones de la consciencia, con nuestra verdadera realidad: El inconsciente.
La meditación tendrá lugar automáticamente.
- La Meditación en silencio: Una vez lograda la auto concentración, alcanzado el aislamiento mental y experimentado cada autosugestión, estaremos preparados para buscar la solución a nuestros deseos, emociones, sentimientos, conflictos y frustraciones. Es el momento óptimo para interiorizar la toma de decisiones.
- La Objetivación: Es enfrentar en un estado de auto concentración activa, cada paso a seguir para llegar a la solución de las preocupaciones tratadas en la meditación. Es transitar en el silencio por todas las alternativas de solución de lo propuesto. Es caminar con la intención de lograr un final feliz, perdurable, donde reine la armonía en el obligatorio camino a recorrer, para estar en equilibrio con las leyes naturales de la vida.
Estos cinco pasos tienen lugar en un estado de sueño paradojal (fase REM), donde al pasarla, contamos con todas las posibilidades de levantarnos y copiar el ensueño con lujo de detalle, y así evitar que al transitar por fases más profundas del sueño natural, olvidemos completamente las imágenes alcanzadas en el proceso de programación mental del recuerdo.
Será conveniente anotar:
- El lugar elegido por la mente cuando comenzamos el momento del aislamiento mental; debe ser siempre el primero que pensamos. Jamás, por ningún motivo debemos cambiarlo.
- Ser detallistas en las imágenes recurrentes, para después preguntarnos el porqué de su persistencia.
- Anotar el predominio de los colores. Destacar los contrastes y su nivel de asociación con las imágenes.
- Hacer énfasis en las aparentes contradicciones del ensueño. Ahí encontraremos las soluciones, porque representan los obstáculos que la consciencia le impone al inconsciente, para garantizar la defensa perceptual y así mantener la autorregulación conductual.
Si el estado de relajación alcanzado, y la propia atonía de la fase REM, logran inhibir la voluntad de levantarnos y anotar el ensueño; nada está perdido. El cerebro es como el disco rígido de un computador; por mucho que borremos una información, el que está preparado podrá rescatarla. Basta provocar un estado similar al propuesto en esta sesión y nos encontraremos sin inconvenientes con los mensajes perdidos y continuaremos el diálogo si lo deseamos.
Como
siempre. Un abrazo para todos y uno para mí, y que Dios nos siga protegiendo.
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