Sobrepeso y Covid-19.
Por: Mariano Cañizares Parrado.
Hay un viejo proverbio que dice: UN HUESO UNO SE LO ENCUENTRA DONDE QUIERA, PERO UNA POSTICA DE CARNE NO.
Pereciera que esta frase, aunque desconocida por algunos, se pone en práctica con mucha frecuencia, dado que existen muchísimas personas amando la idea de tener unos kilitos de más; como si ello fuera sinónimo de salud. Sin embargo, en estos momentos contamos con un virus, que realmente no sé si es nuestro enemigo o un buen amigo, porque en realidad ha obligado a los seres humanos a tener en cuenta toda una serie de medidas sanitarias y de carácter social, que siempre debieron existir.
EL SOBREPESO Y EL COVID 19, coinciden en ser dos enemigos mortales de la vida, porque ambos se potencian de manera considerable a la hora de atender a una persona contagiada con coronavirus, y a la vez portadora de obesidad.
La obesidad por lo general está asociada a una inflamación crónica. Algo totalmente natural, como una respuesta al exceso de tejido adiposo; oportunidad que aprovecha el COVID 19, para multiplicar con creces esta inflamación en múltiples órganos y tejidos del cuerpo.
Como si fuera poco, el sobrepeso casi siempre viene acompañado de un sinnúmero de enfermedades como: Diabetes tipo 2, dislipidemias, hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Además, es muy común encontrar disfunción metabólica como causa y consecuencia de trastornos de la insulina y también de la vitamina D.
Es muy común hacerle un examen de laboratorio a una persona con sobrepeso y constatar que los índices de vitamina D están por debajo de los niveles normales, lo cual afecta sin margen de error la respuesta inmune del cuerpo humano, predisponiéndolo con facilidad a la aparición de infecciones, capaces de complicar el cuadro clínico de una persona contagiada con COVID19.
Las personas con sobrepeso se cansan con mucha facilidad, lo cual obliga progresivamente a quien la padece, a abandonar casi por completo la actividad física, lo cual altera de manera considerable los distintos sistemas circulatorios, e imposibilita una adecuada saturación de oxígeno. Además, la abulia y la ataxia van conduciendo al paciente obeso a que de forma inconsciente comiencen a violar todos los ritmos circadianos necesarios para mantener un perfecto equilibrio de los campos biomagnéticos del cuerpo humano.
COMO CONCLUSIÓN:
ES FÁCIL ADVERTIR QUE LA OBESIDAD ES SIN DUDAS UNA CONDICIONANTE DE CONTAGIO DEL COVID 19, Y UNA AGRAVANTE DE CONSIDERACIÓN PARA CONSERVAR LA VIDA, EN CASO DE SER CONTAGIADOS.
Este es un tema interminable, por tanto, aportaré mi granito de arena con el fin de evitar riesgos en personas que necesitan una rápida atención a su sobrepeso.
A partir del día 3 de noviembre comenzaremos a habilitar la agenda del año próximo, porque desafortunadamente la de este año ya está totalmente ocupada para pacientes nuevos.
Como siempre. Un abrazo para todos y uno para mí, y que Dios nos siga protegiendo.