No me gustan las conjeturas. Yo puedo expresar esto públicamente, porque es la realidad comprobada.
Por: Mariano Cañizares Parrado.
En el año 2007. El señor J. Mario Valencia (q.e.p.d) me invitó por primera vez a su programa: Muy buenos días, trasmitido por el canal RCN. En aquel programa le regalé algunos de mis libros. Después de haberlos ojeado uno a uno, me dijo: ¿Por qué sus libros no tienen bibliografía? Le contesté: Cuando vaya a comprar un libro, en lo primero que debe fijarse es en la bibliografía. Si tiene mucha, no lo compre, que ese autor, lo único bueno que hizo fue copiar. Sonrió y me tiró el brazo por encima. Lo aprecié mucho.
¿Por qué mis libros no tienen bibliografía. Muy sencillo: Son el resultado de mis investigaciones científicas, validadas en estudios experimentales con más de 70 mil consultas realizadas.
Para comenzar este artículo, les adelantaré que tengo más de 3 000 pacientes en rotación en estos momentos y ninguno se ha contagiado con el COVID-19. No hay secretos. A todos les he orientado que si se mantienen en contacto permanente conmigo, no morirán a consecuencia de este virus.
En caso de cualquier síntoma de gripe. LA PRIMERA LLAMADA ES CONMIGO. NO MORIRÁN.
Es tanta la fe que tienen mis pacientes en mis procedimientos, que aunque ellos no han tenido ninguna dificultad; he recibido cientos de llamadas de muchos países, para pedirme consejos de cómo tratar a un familiar o amigo contagiado.
En un artículo publicado en el PERIÓDICO VOLVER, el día 14 de mayo de este año dije: "No sé ni cómo ni cuándo el Covid-19 agarró tanta fama. Quizás fue un golpe de suerte, porque realmente no ha hecho nada sobrenatural, ni extraordinario, cuando hablamos de pandemias provocadas por virus, familias de las gripes. Estamos ante una gripe más, por tanto, es incorrecto proceder de una manera distinta en su cuidado y tratamiento." (En aquel momento, nadie había dicho nada parecido. Hoy son muchos, aunque no suficientes, los que hablan así).
TENIENDO EN CUENTA MIS INDICACIONES, LES ADELANTO VARIAS COSAS:
1-.Ya son incontables los que han superado la gravedad y el propio contagio.
2-.No hay ningún secreto. Esta es una gripe, que por errores, la hemos convertido en pandemia.
3-.Que bueno hubiese sido, (aunque fuera en sueños). Que el día primero de enero del 2020, el mundo hubiera amanecido gobernado por médicos que se negaran a cumplir ciegamente los lineamientos y protocolos de la OMS. Estuviéramos sufriendo muy pocas muertes.
4-.Les adjunto la cantidad de correos que recibí ayer (7 075). Sin contar que ya me duele el pabellón auricular, de tanto hablar por teléfono. Y, aunque estoy llorando hacia adentro para que nadie note mi tristeza. Mensajes como este me hacen conciliar el sueño.
"Dr. Buenas noches, yo no soy su paciente, solo lo conozco por referencia, pero quiero decirle que usted es un profesional muy coherente y lo más importante con temor a Dios, que para los que tenemos fe, sabemos que es temor a estar lejos de su corazón. Que afortunados son sus pacientes, mi padre que fue psicólogo a los 70 años, muy estudioso, dice que de la actitud del médico depende un 90% la recuperación o el empeoramiento de un paciente; de modo que sus pacientes tienen asegurada su salud, se sienten queridos por su médico, Dios los bendiga y gracias por ser quien es."
Ante tal mensaje sólo me quedaron estas palabras:
"Lindas. Muy hermosas palabras Sra. Claudia Victoria. Cuando toco a un paciente con mis manos, siempre lo hago en nombre de Dios. Yo soy sencillamente quien lleva su energía real al cuerpo de esa criatura, que quiero aliviar de sus sufrimientos, ya sean físicos o mentales. Que Dios la proteja siempre."
Un abrazo para todos y uno para mi y que Dios nos proteja.