El reloj que llevamos dentro. Segunda parte.

16.04.2021

Por: Mariano Cañizares Parrado.

Con las densas explicaciones científicas ofrecidas en el artículo anterior, sólo he pretendido dar seguridad a todos. Ahora, cuando les exponga los horarios correctos para alimentarse, no tendrán el más mínimo temor, porque el abrigo de la ciencia es demasiado extenso.

Los ritmos biológicos son inviolables. No le podemos decir a nuestro corazón que deje de latir. Tampoco podemos dejar de respirar. Ninguna mujer con ciclo menstrual activo y sano, puede pasar por alto menstruar entre los 27 y 32 días... Entonces:

  • ¿Por qué olvidamos comer, a veces durante más de cinco horas?
  • ¿Es qué le preguntamos a nuestras mucosas gástricas si están dispuestas a soportar la agresión de todos los jugos gástricos durante tanto tiempo?
  • ¿A caso nos importa el daño que le hacemos a la alcalinidad de la sangre arterial con estos ayunos tan prolongados?
  • ¿Nos resulta indiferente el daño que causamos a los órganos, vísceras y funciones que intervienen en el metabolismo de los alimentos?
  • ¿Nos estamos preocupando por los niveles de glucosa en sangre, por la presión arterial...? No.

Pero por estas agresiones a nuestro organismo (muchas veces de manera inconsciente), no puedo ignorar que usted necesita saber que el ritmo alimentario sólo tiene una diferencia con los ritmos biológicos mencionados anteriormente. Los primeros son involuntarios y tienen lugar fuera e independientemente de la consciencia del hombre. El ritmo alimentario (como muchos otros), es voluntario y desgraciadamente es gobernado por el hombre. No obstante, la biología humana no entiende imposiciones y es altamente vengativa.

De la misma forma en que el ritmo óptimo de nuestro corazón es entre 52 y 65 latidos por minuto, el ritmo respiratorio es entre 11 y 14 veces por minuto, el organismo humano necesita alimentarse de manera rítmica cada dos horas y media. Pero no puede ser al azar. Todo éxito está precedido de control con disciplina. De ahí la importancia de las explicaciones ofrecidas sobre los distintos cambios hormonales del organismo humano en un período de 24 horas, y cómo ellos hacen posible el nivel de predominancia de los distintos neurotransmisores.

Después de estos profundos y agotadores estudios experimentales, cuento con suficientes razones como para brindarles los horarios correctos de alimentación.

El metabolismo de los alimentos tiene su máximo rendimiento entre las 7:00 a.m. y las 7:30 p.m. con un alimento sedante a las 10:00 p.m. Hora en que comienza el ritmo del sueño que termina sus ciclos a las 6:00 a.m. De esta manera los horarios alimentarios

son:

7:00 a.m. Desayuno.

9:30 a.m. Merienda.

12:00 m. Almuerzo.

2:30 p.m. Merienda.

5:00 p.m. Merienda.

7:30 p.m. Cena.

10:00p.m. Alimento sedante.

Los seres humanos nos pasamos todos los años de nuestra existencia abrazando a los demás. Pero, nunca se han preguntado por qué no nos abrazamos un poquito más a nosotros mismos. Cuide su organismo, no olvide que es el regalo más preciado que le ha dado la naturaleza.

Como siempre. Un abrazo para todos y uno para mí, y que Dios nos siga protegiendo.

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