El cuerpo también tiene su mente.

14.04.2015

Por: Mariano Cañizares Parrado.

El Sistema Nervioso Somático habla más que la lengua.

Cuando alguien llega a mí consulta con un deseo indetenible por contarme cada uno de los posibles motivos de la visita, inmediatamente lo detengo con una frase muy estandarizada en mi modo de ver la verdadera atención de un paciente: Si usted me cuenta todos sus padecimientos, para qué lo voy a revisar. Vamos a invertir los polos de este intercambio. Primero, examino su cuerpo y después le digo todo lo que padece y por qué.

El prestigioso médico pediatra colombiano Dr. Carlos Díaz, a raíz de la publicación de mi libro número once, "Quien me lee no enferma", escribió en la contraportada: "Recuerdo cuando me atendió por primera vez. La consulta comenzó con una anécdota de su profesor de Actividad Nerviosa Superior: "Cuando termines tu carrera vas a experimentar dos sentimientos contrapuestos: Uno, cuando salves una vida. Vas a ser el hombre más feliz de la tierra. Dos, cuando tu paciente sea un médico. Te vas a sentir el hombre más frustrado de la tierra, porque somos el ejemplo vivo del mal paciente".

"Quise ser la excepción y bajé 44 libras en sólo tres consultas. Cambió mi vida. Fue tan científico todo el tratamiento, que le he recomendado más de cien pacientes. La eficiencia de su sistema de tratamiento, me hace entregarles un apretado resumen de las expresiones más comunes de mis recomendados":

  • "A veces pienso que tiene más de brujo que de científico".
  • "No sé cómo puede saber con tanta precisión cuándo uno incumple cualquier ritmo biológico".
  • "No se le puede engañar, asegurándole que hicimos bien el sistema de tratamiento, porque nos dice con total precisión el alimento ingerido que no fue indicado por él".
  • "Sabe con exactitud si hacemos o no actividad física, pero más aún, si la hicimos entre las 9:00 a.m. y 4:00 p.m. o en otro horario".
  • "Tocando nuestras arterias conoce con total seguridad si estamos haciendo técnicas de hiperventilación en los horarios indicados".
  • "Es increíble cómo puede conocer si se hicieron tomas de sol en momentos no apropiados".
  • "Nos confirma con toda seguridad si hemos trasnochado, o sea, incumplido con los horarios del sueño".
  • "Nos alerta de manera prácticamente increíble si en el tiempo trascurrido de una consulta a otra, hemos estado sometidos a tensiones psíquicas, capaces de desestabilizar nuestros campos biomagnéticos".
  • "Me cambió la vida después de tratarme con él, hoy soy una persona feliz y me siento mucho más joven de lo que realmente soy. Miro la vida de una manera muy distinta".
  • "He vuelto a nacer, sólo respetando las leyes naturales de la vida, con ausencia total de medicamentos".

"Sería prácticamente interminable la lista de expresiones similares. No hay nada sobrenatural. Todo es ciencia. La técnica descubierta por el Dr. Mariano Cañizares Parrado (Dígito puntura Sensitivo Motora), se apoya en una teoría muy novedosa: La excitación patológica de los órganos internos, inmediatamente tiene una respuesta víscero sensorial, por lo que al pulsar las terminales nerviosas subordinadas a los distintos órganos del cuerpo humano, se constata sin margen de error, cuando existe desequilibrio de los campos biomagnéticos, conociendo con total precisión las posibles causas que lo han originado".

Agradezco infinitamente al Dr. Carlos Díaz por su detallada narración, sobre lo que es algo muy común en mi vida profesional durante más de treinta años, buscando el equilibrio perfecto entre la mente y el cuerpo de cada uno de mis pacientes.

Son muchos los periodistas que han escrito sobre la efectividad diagnóstica y terapéutica de mi método, pero entre tantos no puedo pasar desapercibido el artículo de Carolina Villamil, publicado en el periódico El Nuevo Siglo en el año 2006; titulado: "El cuerpo también habla".

Esta periodista se interesó en hacer un artículo sobre lo novedoso e interesante de mi método para atender a los pacientes. Ante tanto interés sólo le comenté: "No me digas de qué padeces, ni dónde te duele, ni que enfermedades has tenido; sólo déjame tocar tu cuerpo". Así fue.

Al terminar la pulsación de las cincuenta y dos terminales nerviosas subordinadas al Sistema Nervioso Somático, le hice una exposición detallada de cómo interactuaba su mente y su cuerpo. Quién sanaba a quién, pero más aún, le comenté cada detalle de los alimentos preferidos en su alimentación cotidiana y cuáles eran los ritmos biológicos más violados y con qué frecuencia. De ahí surgió ese famoso artículo.

Ni yo sé si tengo más de brujo que de científico, pero si estoy totalmente seguro que quien se deje tocar su cuerpo por mis manos, le digo hasta del lado que acostumbra a dormir.