Drenaje linfático manual, una modalidad para la profilaxis de toxinas orgánicas.

Por: Sebastián Pinzón García.
¿Qué es y a quienes se les realiza la terapia?
El organismo humano es muy inteligente en sus procesos biológicos, es por ello que la comprensión del mismo es fundamental para alcanzar su equilibrio. Como lo menciona el Dr. Mariano Cañizares Parrado en su libro "Alimentos y Enfermedades" las personas a través de la incorporación de hábitos poco beneficiosos para su organismo contaminan su biología y hacen crecer en su anatomía, algunos o todos los desechos tóxicos con los cuales está interactuando en cada minuto de existencia. En este sentido es de vital importancia la profilaxis de toxinas ya que es esta quien evita el envejecimiento precoz que poco interesa a la medicina ortodoxa actual, la cual solo se está convirtiendo en el principal enemigo de la salud y fiel aliado de la enfermedad.
Nosotros los profesionales sanitarios tenemos un compromiso ético
y moral con la salud de los pacientes y más allá del sustento económico que nos
aporta debemos respetar las leyes biológicas del funcionamiento humano.
La mayoría de molestias que aquejan al ser humano están directamente
relacionadas a la acumulación de desechos tóxicos de manera crónica en el
cuerpo. Estas toxinas se dividen en endógenas y exógenas.
Las endógenas se relacionan con el mundo interno biológico, producto de las
malas combinaciones alimentarias, las ingestas excesivas e hidrólisis de
alimentos ingeridos disminuida. Las cuales dejan como resultado acumulo de
radicales libres que dañan la estabilidad celular haciendo que la acción
protectora de los antioxidantes del cuerpo se ejecute de manera inoportuna
generando perjuicios incalculables.
Por otro lado, las toxinas exógenas que existen en el medio ambiente como
tabaco, desechos automotores, desechos tóxicos abandonados en las calles,
radiación, químicos, procesamiento artificial de alimentos que también generan
daños incalculables a nuestro funcionamiento orgánico. Como se puede apreciar
es casi imposible escaparnos de ellos, porque están en el aire que respiramos,
alimentos que comemos y el agua que consumimos; llevándonos a un constante
envenenamiento de los tejidos osteomiotendinoso y conectivo necesarios para
equilibrar la salud biológica.
Los desechos tóxicos retenidos en nuestro organismo provocan inflamación
interna de los tejidos, generando un sin número de patologías comúnmente vistas
en mi consultorio de fisioterapia como: Epicondilitis, bursitis, epitrocleitis,
periostitis, sacro lumbalgias, cervicalgias, osteoartritis, artritis
reumatoidea, artrosis, diabetes, obesidad, hiperuricemia, etc.
Las bases de la medicina tradicional y el desarrollo investigativo a gran escala hecho por el Dr. Mariano Cañizares Parrado demostró que la aplicación de la Digitopuntura Sensitivo Motora realizada por un especialista altamente calificado y la incorporación de un sistema de alimentación personalizado, prescrito en relación al diagnóstico realizado por el profesional de la salud, se convierten en facilitadores de eliminación de toxinas y cambian el pronóstico de los diagnósticos médicos de diversas patologías inflamatorias.
Posterior al proceso de eliminación de toxinas, el paciente necesita
apoyarse de un proceso de liberación manual de líquidos retenidos en los
diferentes tejidos y conductos corporales que dependen de ciertos movimientos
para ser drenados efectivamente.
El drenaje linfático manual es una modalidad terapéutica de la masoterapia
utilizada para llevar a cabo un proceso de liberación de líquidos tóxicos
retenidos por el organismo, en la cual se aplican estímulos de presión táctil
específicos con el objetivo de favorecer la salida de linfa y líquido
intersticial de zonas afectadas las cuales necesitan este tipo de terapias.
Dicho drenaje está indicado en diagnósticos de linfedemas estadios I y
II según la Sociedad Internacional de Linfología.
La linfa es ese líquido claro, transparente, alcalino, amarillo pálido y de
sabor salado que contiene la circulación linfática la cual está compuesta de
alto contenido en lípidos, proteínas tisulares, células linfocitarias,
metabolitos o formas plásticas resultantes de la absorción intestinal, del
catabolismo celular y de la necesidad de limpieza interna.
La circulación linfática moviliza de 50 a 60 litros de linfa que en
relación al peso total del cuerpo humano es equivalente al 50% del líquido
resultante. La carga linfática se refiere a la cantidad y la calidad de los
elementos que son transportados por la vía linfática. Si la carga es excesiva
puede desencadenar una respuesta homeostática o de equilibrio con el mecanismo
de edema, de congestión y/o de inflamación.
La prelinfa o líquido intersticial es esa carga linfática que se encuentra
en el tejido conectivo y que todavía no ha penetrado en el interior de los
vasos linfáticos (retención).
Para hablar de anatomía del sistema linfático debemos tener claro que este
poderoso sistema está presente en todas las funciones de intercambios de
líquidos y proteínas a nivel de los tejidos que desempeña una labor primordial
en la acción de respuesta inmunológica o de defensa. Se compone por capilares
linfáticos que es donde se originan los vasos linfáticos del tejido conectivo
el cual desagua su líquido intersticial gracias a las especiales
características del endotelio, cuyas uniones celulares permiten su apertura a
modo de compuertas por el anclaje de las fibras de colágeno que aseguran una
estrecha conexión entre el capilar linfático y el tejido conjuntivo
circundante. Los angiones linfáticos son como válvulas con fibras musculares
lisas y abundantes terminaciones nerviosas, los vasos linfáticos son por donde
circulan los líquidos linfáticos, los ganglios actúan como un colador
reteniendo y filtrando células linfocitarias (defensa inmunitaria) a la carga
linfática ante la progresión de cualquier infección o metástasis. La
anastomosis se refiere a las conexiones linfáticas compensadoras las cuales son
de gran utilidad cuando algunas de las vías linfáticas están obstruidas. El
doctor Friburg Ludwig Aschoff considera que el sistema reticuloendotelial SRE
está compuesto por una serie de tipos celulares de origen mesenquimal con
funciones comunes, distribuidos por todo el organismo con gran capacidad de
almacenar colorantes, pigmentos, cuerpos proteicos, metales y lípidos, que
están en comunicación con los capilares linfáticos. Además de su diferenciación
fagocitaria puede evolucionar hacia los fibroblastos con una fuerte capacidad
reparadora.
¿A quiénes le hacemos drenaje linfático?
A los pacientes que ya han alcanzado al
menos el peso máximo con nuestro tratamiento para la búsqueda del equilibrio
energético perfecto. Estos pacientes son previamente evaluados por nuestros
especialistas para asegurarnos que si se le puede realizar la terapia sin
riesgos a su salud.